Sentada en mi silla
tocaba una melodía,
cada melodía es un recuerdo,
un recuerdo que hablaba de ti.
Cada color, cada lápiz y
cada pincel y en un cuadro
vació dibujo tu retrato.
Cada palabra que salia de su
boca era un poema
grato que hablaba de ti.
Moví mi cuerpo al
ritmo de la melodía,
sentí que flotaba sobre las nubes
era solo mi mundo
donde mi cuerpo
se sentía libre.
Cada sonido que salia de su
boca era una gloria que tan solo
al escuchar tu voz me sentía completa.
En el momento de llanto y penas
me siento y observo un cuadro vago,
recuerdo una melodía olvidad y
expreso mis sentimiento a través
de mi cuerpo.
